paseos y balnearios
Villa de Las Rosas Las Tapias Los Pozos
Las Chacras Los Molles

Sendero: vía crucis al cerro Mogote

En lo alto del cerro está el Cristo de Guasmara, posee una vista panorámica de las montañas y el valle.

Sendero a El Pueblito

En este sendero se encuentra el monumento al indio Comechingón. También pueden visitarse los talleres de los artesanos de la zona.

Sendero a Las Chacras y Los Molles

Los caminos que llevan a estos parajes van subiendo hacia el cordón montañoso. Al final esperan dos pueblitos donde músicos y artesanos venidos de la ciudad conviven con pobladores que aún conservan costumbres criollas.

Sendero Camino Real

Atractivo sendero que une La Barranca de Los Loros con San Javier.

Acceso al Champaquí

El acceso desde Villa de Las Rosas es el más corto (7 km). Se parte desde el arroyo Los Molles y en el camino se atraviesa un bosque de Tabaquillos único en el mundo. La caminata demanda aproximadamente 6 horas y debe realizarse con guía.

Balneario y camping Guasmara

A pocos metros de la plaza San Martín, se encuentra el camping y balneario Guasmara, llamado así en honor al gran jefe de la familia aborigen. Sus piletas son alimentadas por aguas de un arroyo cercano y una vertiente. El camping posee sanitarios, asadores y proveeduría. Y cuenta con sistema de "cauce desviado" que lo hace más seguro en caso de inundaciones.

Dique Sub-Nivelador y Lago Boca del Río

Está ubicado aguas abajo del Dique La Viña y fue construido para regular el nivel de agua y evitar inundaciones en épocas de mucho caudal. El embalse tiene una superficie de 14 ha, su paredón cuenta con 7 compuertas automáticas flotantes, se usa para riego y agua potable. La zona ofrece senderos para realizar caminatas y paseos en bici. Se alquilan kayaks e hidropedales. A orillas del lago hay un predio donde se puede acampar, con asadores y mesas.
Se llega recorriendo 4 km por un camino de tierra, apto para todo tipo de vehículo.

Producción de ladrillos

Los Hornos de ladrillos forman parte del paisaje de la zona. Se puede encontrar a los trabajadores realizando esta tarea a los lados de la ruta. Amasan la arcilla en el suelo con una rueda, quitan las impurezas y residuos; luego los moldean y cortan para dejarlos secar primero fuera del horno unos 12 días y después cocinarlos durante 36 horas con leña que se introduce en las bocas laterales de los hornos de ladrillos.